TIPOS DE PAPEL PINTADO

Tipos de papel pintado

Papeles encolados, impresos sin empalmes, con dibujos unidos, en relieve, satinados, imitando tejidos, impresos con empalmes simétricos, en banderola y muchas otras variantes, son los tipos de papel pintado que te proponen nuestro equipo de pintores.

Cómo elegir un papel pintado

Hay que cerciorarse bien de las ventajas e inconvenientes de cada una de estas variantes, prescindiendo muchas veces de su efecto más decorativo. El papel festoneado existe prácticamente en casi todos los modelos. Es indudable que su aplicación, por sus juntas vivas, es más delicada que de juntas a caballete, pero es una tarea que se aprende en seguida. Además, la junta en vivo es menos visible que la junta a caballete.

Si no encuentra papel de preencolado, escoja un papel para encolar, ya que el dibujo decorativo debe primar sobre la facilidad de aplicación. Si se trata de habitaciones cuya atmósfera contiene algo de humedad, es más adecuado el papel para encolado, pues el que viene preparado embebe mal y tiene tendencia a ahuecarse bajo el efecto de la humedad.

Los papeles impresos sin necesidad de empalme facilitan la labor minuciosa que representa la unión de dibujos complejos, aunque, en la práctica, esta unión no resulta tampoco difícil para el aficionado. Por tanto, no sacrifique nunca un dibujo que sea de su agrado en favor de un trabajo más fácil, para eso están nuestros Pintores Madrid Capital. En el momento de la elección, aparte de la carta muestrario de colores y dibujos, procure ver fotografías de habitaciones ya empapeladas con el dibujo escogido.

El papel impreso de dibujo corrido es más económico, ya que el papel que requiere empalmes suele tener pérdidas de cortes en cada lienzo cuando se quieren lograr empalmes exactos. Los papeles impresos sin empalmes encajan mejor en las habitaciones modernas y los papeles con empalme se adaptan perfectamente a las habitaciones de estilo antiguo o rústico.

Muchos de estos papeles se denominan lavables. Significa que muchas manchas no se impregnan y que basta con pasar una esponja mojada para limpiarlas. Todos los papeles preencolados son lavables. Se utilizan preferentemente en habitaciones infantiles, vestíbulos, pasillos, etc.

- Los llamados papeles de «lejía» son aquellos que permiten un lavado con mezcla en agua de este producto, y se aplican a recintos donde pueda haber emanaciones grasientas (cocinas, talleres, etc.). Este tipo de papel, dada su impermeabilidad, es bastante difícil de encolar.

- Los papeles denominados arrancables son aquéllos que una vez aplicados pueden despegarse fácilmente, aunque lleven mucho tiempo encolados. Se desprenden en parte (como un adhesivo, por ejemplo). Suele ser la parte de papel que comprende el, dibujo. Como queda la película restante, permite volver a colocar otro papel sin preparación del soporte (como un papel de apresto, aproximadamente).

Su único inconveniente es que existe poca selección decorativa y que además su precio suele ser bastante elevado.

- Cuando se empapelen habitaciones pequeñas, escoja más bien un papel unido. Este tipo de papel pintado no es en absoluto recomendable para su aplicación en muros que se encuentren muy defectuosos, a pesar de un posible enlucido previo.

Los papeles que imitan un tejido (terciopelos, moiré, tela, etc.) son muy adecuados para aquellas habitaciones a las que se quiere conferir cierto ambiente de intimidad (cuarto de estar, fumadores, tocador, etc.). Esta selección supone estar dispuesto a pagar un mayor coste; esta clase de papeles suele tener un precio de venta bastante elevado. La técnica exige un mayor cuidado, pues suelen ser frágiles y para un aficionado principiante supondrá seguramente estropear algún lienzo en los encolados, uniones, etc. Se recomienda emplearlo cuando ya hay seguridad en este tipo de trabajo.