MASCARILLAS PARA USO DE PISTOLA

USO DE MASCARILLAS PARA PINTAR CON PISTOLA

La pintura con pistola sería de gran rapidez si no fuera porque al mismo tiempo, hay que ir cubriendo con mascarillas las partes que no han de pintarse. Para ello, puede usar el papel de periódico adherido con tiras adhesivas. Cuando se trata de pequeñas piezas, basta con mojar papel que se adhiere por tensión superficial, manteniéndose el tiempo necesario empleado en la pulverización de la parte próxima.


En grandes trabajos (revoques, por ejemplo), las mascarillas de papel se sustituyen por cortinas de plásticos, como lo hace nuestro equipo de pintores Madrid . Si se trata de objetos aislados (espacios abiertos, bordes de ladrillos, dinteles, etc.) es más sencillo ir pulverizando con una mano mientras que la otra va enmascarando las partes que se quieren proteger, por medio de un cartón o contrachapado.


Reglas para para el uso de pistola de pintura


1° Aplicación a una distancia mínima, que evita cualquier chorreo, y la máxima necesaria para que no disperse la pulve­rización (en general, de 30 a 40 cm).
2° No deje jamás el chorro en el mismo lugar, tal y como hacen nuestros Pintores Madrid Capital evitando así superposiciones de pintura que todavía no han secado. Esta es la razón de que las pinturas fileteadas para pistola requieren la condición o propiedad de secado rápido. De esta forma, durante la segunda pasada, las capas se superponen realmente, en lugar de diluirse.
3º No deje nunca de pasar los diversos baños antes de que los cercos hayan desaparecido y de que los granos de la pintura se unan. Así, la capa general será más regular.
4° Cuando se usa pintura emulsionada y la laca gliceroftálica, es preferible aplicar una serie de capas muy finas con secado entre cada una de ellas, mejor que recurrir sólo a una o dos pasa­das más espesas.
5º Pulverice en un ambiente tranquilo, sin corrientes de aire. El viento que dispersa las finísimas partículas malograría la uniformidad de la pintura, precisando también el empleo de mayor cantidad.
6º No se preocupe por posibles suciedades; más allá de los 2 m. una pistola que esté bien ajustada sólo provoca un polvo muy seco, que no se adhiere y que es fácil de limpiar.


Limpieza y conservación de una pistola


Es un aparato compuesto de un mecanismo que comprende diversas piezas desmontables cuya obturación es fuente de averías o de bajo rendimiento en la pintura. Si a esto hay que añadir que los productos son de secado rápido, concluimos que:
1° El tiempo empleado para efectuar este trabajo de limpieza es muy corto. Por ello, a la menor pausa, hay que volver a limpiar la pistola o impedir el secado de la pintura, introduciendo el mecanismo en un disolvente. Cuando se emplee pintura emulsionada, es sufíciente disponer de un cubo de agua. Si se trata de laca, como el disolvente es caro, es mejor recurrir a una limpieza rudimentaria por medio de una brocha empapada en disolvente o bien organizar la tarea de tal forma que se elimine el mayor número de pausas posible.
2º El chorro de aire que proyecta la pistola seca solamente una ínfima parte antes de que se pulverice. Al cabo de cierto tiempo, especialmente en pistolas de baja presión, estas partes ínfimas se acumulan, lo que obliga a un desatasco de los conductos y a una limpieza general durante los trabajos.
La limpieza general al acabar el trabajo, debe ser muy meticulosa, sin dejar nada por limpiar; cualquier partícula de pintura, por pequeña que sea, puede modificar o alterar el funcionamiento del aparato. No dude en hacer pasar un hilo metálico por las tuberías finas mientras que el aparato está sometido a la acción del disolvente.