MASCARILLAS PARA USO DE PISTOLA

Mascarillas para pintar con pistolas

Pintar con pintura con pistola sería muy rápido si no fuera porque al mismo tiempo, hay que ir cubriendo minuciosamente con plásticos las partes que no han de pintarse. Para ello, puedes usar el papel de periódico adherido con cinta de carrocero. Cuando se trata de pequeñas piezas, basta con mojar papel que se adhiere por tensión superficial, manteniéndose el tiempo necesario empleado en la pulverización de la parte próxima.

En grandes trabajos, lo que hacemos en pintores Madrid es sustituir el papel por cortinas de plásticos, pegados minuciosamente con cinta de carrocero. Si se trata de objetos aislados (espacios abiertos, bordes de ladrillos, dinteles, etc.), es más sencillo ir pulverizando con una mano mientras que cib yb cartón o contrachapado vas enmascarando las partes que se quieren proteger.


Reglas para para el uso de pistola de pintura

  • Aplica la pintura a una distancia mínima para que evite que chorree, y a una máxima para que no disperse la pulve­rización (en general, de 30 a 40 cm).

  • Un consejo de parte de Pintores Madrid Capital: No dejes jamás la pulverización en un mismo lugar. De esta manera evitarás superposiciones de pintura que todavía no han secado. Esta es la razón por las que es mejor pintar con pistola utilizando pinturas de secado rápido. De esta forma, durante la segunda pasada, las capas de pintura se superponen realmente, en lugar de diluirse

  • Mantén la pistola siempre en movimiento a una velocidad constante, procurando igualar todos los cercos y que la pintura resultante sea completamente regular.

  • Cuando se usa pintura emulsionada y la laca gliceroftálica, es preferible aplicar una serie de capas muy finas con suficiente tiempo de secado entre cada una de ellas, mejor que recurrir sólo a una o dos pasa­das más espesas

  • Pulveriza la pintura en un ambiente tranquilo, sin corrientes de aire. El viento haría que la aplicación de la pintura no sea homogénea, necesitando más capas, con las irregularidades y tiempo que eso conlleva.

  • No te preocupes en exceso del polvo de pintura que crea la pistola. Más allá de los 2 metros, la pistola, si está bien ajustada, echa una pintura muy seca (se ha secado en el aire), y es muy fácil de limpiar.


Limpieza y conservación de una pistola

Una pistola a presión es un aparato compuesto de un mecanismo que comprende diversas piezas desmontables cuyo funcionamiento es fuente de numerosas averías o de mal funcionamiento. Si a esto hay que añadir que la pintura empleada es de secado rápido, concluimos que:

  • El tiempo entre el trabajo y la limpieza necesaria es muy corto. Por ello, a la menor pausa, hay que volver a limpiar la pistola, o impedir el secado de la pintura. Esto lo haremos introduciendo el mecanismo en un disolvente. Cuando se emplee pintura plástica al agua, es suficiente con introducirla en un cubo de agua. Si se trata de laca, como el disolvente es caro, es mejor recurrir a una limpieza rudimentaria por medio de una brocha empapada en disolvent

  • e, o bien organizar la tarea de tal forma que se elimine el mayor número de pausas posible, haciendo el trabajo más “seguido”.

  • El chorro de aire que proyecta la pistola seca solamente una ínfima parte antes de que se pulverice. Al cabo de un tiempo, especialmente en pistolas de baja presión, estas partes ínfimas se acumulan, lo que obliga a un desatasco de los conductos y a una limpieza general durante los trabajos.

  • La limpieza general al acabar el trabajo, debe ser muy meticulosa, sin dejar nada por limpiar; cualquier partícula de pintura, por pequeña que sea, puede modificar o alterar el funcionamiento del aparato. Pasa un hilo metálico por las tuberías finas mientras que el aparato está sometido a la acción del disolvente, para eliminar cualquier rastro de pintura.