ENLUCIDO DE PAREDES EXTERIORES

ENLUCIDO DE PAREDES EXTERIORES

Hasta hace pocos años, se tenía por costumbre reforzar los muros exteriores con un revestimiento impermeable de cemento, con el fin de protegerlos de la lluvia. Era un remedio peor que la enfermedad, ya que los revestimientos impedían a los muros respirar. Los revestimientos de cal y de arena de antaño, aunque protegen relativamente de las lluvias, constituyen una solución más aceptable, a la que algunos vuelven, mezclándolo con cemento de obra corriente (mortero) (véase la obra de esta colección «Albañilería»).
Los revestimientos peliculares han aportado una solución moderna a estos problemas cruciales. Protegen perfectamente contra la lluvia, que corre por una pared sin que sea embebida por el revestimiento, asegurando una respiración tan importante como si se tratara de un revestimiento poroso, le detallamos cuales son los pasos que sigue nuestro equipo de pintores Madrid en este tipo de trabajos.


Prepare la superficie

Si se trata de un muro en bruto, sin encofrado, pero plano (perpiaños, ladrillos huecos, hormigón, yeso limpio) obture las juntas que están sin guarnecer. Hágalo con cemento y desprenda con un buril o con el martillo todas las protuberancias y rebabas.
Si se trata de un muro en bruto con encofrado muy desigual (perpiaños en
muy mal estado, ladrillos deformados, hormigón mal encofrado) debe extender un enlucido muy cuidado, de poco espesor, únicamente pensado para igualar la superficie. Como se trata de un enlucido o capa inferior para recibir el enfoscado
pelicular, no es preciso que esté perfectamente liso. Por tanto, puede llevarlo a
cabo incluso pasando las regletas o tablones de madera, al igual que lo hacen nuestros Pintores Madrid Capital.
Si se trata de un muro enfoscado, pero algo degradado. Proceda a hacer los rellenos correspondientes con cemento-cola, pero sin intentar reconstruir la forma de relieve de la fachada, puesto que el revestimiento final se hará a continuación.
Si se trata de un muro ya enlucido, muy deteriorado. Asegúrese que las partes restantes son lo bastante sólidas. Si los huecos donde se ha caído el enlucido son relativamente pequeños (50 cms. como máximo), puede rellenarlos.

En esta ocasión, utilizará cemento (.1 parte de cemento, 2 de arena de río cribada, 1/2 parte de arena de cantera; o mejor aún, 1 parte de cemento, 1/2 parte de cal y 3 partes de arena de río tamizada).
Humedezca el fondo con una masa líquida ligera, hecha con mortero muy diluido (proporciones anteriores) y arrojándola contra el muro por medio de una brocha o de una escobilla de abedul empapada en la masa. Espere 24 horas para extender el mortero.