Decapar paredes pintadas

Decapar paredes pintadas

- En ocasiones, cuando la pintura está muy deteriorada, se desconcha, o la pared tiene ya muchas capas de pintura, y es posible que no aguante más, recomendamos decapar la pared. En otras ocasiones, los clientes quieren hacer un decapado para rescatar un dibujo o color que había originariamente en las paredes.
- Muchas otras veces se necesita quitar la pintura, porque las capas sucesivas han sido demasiado espesas y deforman la superficie de la pared, o porque la pintura ha sido mal aplicada y el resultado no es homogéneo: colores, trazas de pinceladas, residuos empastados, viscosidades. También puede darse el caso de que la pared esté tan dañada por rasguños y resquebrajados que es más rápido y fácil quitar la pintura que intentar recomponer la existente.

Para decapar la pintura existente, normalmente lavamos la superficie con lejía hasta eliminar la pintura. Cuando se trata de metales, utilizamos un producto especial, o cuando se trata de maderas, podemos hacerlo por flameado (cuando la madera es dura). Este paso siempre debe realizarse por profesionales, como nuestro equipo de pintores Madrid.

Lavado

Para lavar las paredes (ya sea para prepararlas para un pintado o para decaprarlas), recomendamos una mezcla de lejía con agua. La medida es de un kilo de lejía (tipo oxidrina) por cada 10 litros de agua. Vierte la mezcla en un recipiente que contenga 1 kg. de harina y ponlo a hervir. Impregne toda la parte que quieras decapar con esta pasta y déjala actuar durante toda la noche como hacen nuestros Pintores Madrid Capital. Al día siguiente, prueba a limpiar algunas zonas, para ver si el producto ha ablandado suficientemente la pintura. Si es así, limpia toda la zona, frotando la superficie con una esponja, que deberás ir lavando frecuentemente en agua clara. En estos casos, es recomendable trabajar con guantes de goma y gafas de protección.

Si se da el caso de que la pintura no se ha ablandado lo suficiente, deja que el producto actúe durante unas horas más. Si la mezcla no fuera suficiente para algunas zonas duras, puedes recurrir a una mezcla compuesta de 150 gramos de lejía por litro de agua caliente. Hazlo inmediatamente después del anterior decapado, cuando todavía está blanda la superficie tratada con la pasta que aplicó. No trates de rematar el trabajo raspando con la espátula de pintor; si no estás acostumbrado, correrás el riesgo de dañar la pared.