Decapar paredes pintadas

DECAPAR PAREDES PINTADAS

1) Para que aparezca el dibujo o el color virgen del material de la superficie;
2) Para quitar la pintura, bien porque las capas sucesivas sean demasiado espesas y deformen la superficie del soporte; o porque la pintura ha sido mal aplicada (colores, trazas de pinceladas, residuos empastados, viscosidades); o bien porque los rasguños o resquebrajados son tan numerosos, que resulta más fácil quitar totalmente la pintura que intentar recomponer nada.
El decapado se hace por lavado con lejía (muros), con ayuda de un producto especial (metal) o por flameado (maderas duras), es recomedable que este paso sea realizado por profesionales como nuestro equipo de pintores Madrid.

Lavado

Disuelva un kilo de lejía (tipo oxidrina) en 10 litros de agua. Vierta la solución en un recipiente que contenga 1 kg. de harina y póngalo a hervir.
Impregne toda la parte que se deba decapar con esta pasta y déjela actuar durante toda la noche como hacen nuestros Pintores Madrid Capital.
Al día siguiente, limpie algunos cros. cuadrados para ver si el producto ha ablandado suficientemente la pintura.
En caso afirmativo, limpie abundantemente frotando la superficie con una esponja, que irá lavando frecuentemente en agua clara. Es preferible trabajar con guantes de goma. Si no se ha ablandado lo suficiente, deje que el producto actúe todavía durante unas horas. Si algunas partes no han quedado desprendidas (meandros de molduras, de tallados o vetas de la madera) recurra a una mezcla compuesta de 150 gramos de lejía por litro de agua caliente y frótelas con la brocha para lavados con lejía. Hágalo inmediatamente después del decapado general, cuando todavía está blanda la superficie tratada a a con la pasta que aplicó. No trate de rematar el trabajo raspando con la espátula de pintor; si no está acostumbrado, correrá el riesgo de mellar el soporte, empeorando su estado.