CONSEJOS DE BARNIZADO

Consejos de barnizado

Existen dos clases de barnizados: El barnizado simple, al exterior, que se ejecuta sin gran preparación. Por otra parte, el barnizado de una pieza de ebanistería o de un panel de interior, que debe presentar un glaseado espeso e impecable, que es que utiliza nuestro equipo de pintores Madrid.


Barnizado sencillo

Éste tipo de barnizado sólo requiere de un pulimentado corriente, seguido de un desempolvado general de los que se ha desprendido. Una vez preparada la madera, podremos aplicar el barniz con la brocha, tapando toda la madera, vetas y ranuras. Es imposible dejarlo secar completamente, y solo entonces, aplicar la siguiente capa.

Si la madera está sin tratar, pero sucia, hay que limpiar la en profundidad. Nosotros recomendamos usar esencia de trementina antes de barnizarla. Haz lo mismo si observas zonas con resina. Si la madera que vas a barnizar no está fija en ningún soporte, barnízala por todas las caras y cantos. Nunca olvides barnizar bien los cantos, por los cuales se suele infiltrar el agua pudriendo la madera. No trabajes ni con tiempo húmedo ni bajo excesivo calor, como recomiendan nuestros Pintores Madrid Capital.


Barnizado de ebanistería

Este trabajo es comparable al del esmaltado o el lacado. Si has conseguido hacer correctamente ese tipo de trabajos, puedes realizar tú mismo el barnizado de ebanistería. Los pasos son los siguientes: En primer lugar, pulir o lijar cuidadosamente la madera, con una lija. Puedes realizar el trabajo a mano, o con una lijadora de disco. A continuación, limpia bien la superficie de la madera con una esponja poco húmeda y deja que seque completamente. Seguidamente, recomendamos aplicar un producto tapa-poros. Siempre ha sido una pasta translúcida que debías extender por medio de una espátula o de un cuchillo elástico, pero hoy en día existen tapa-poros líquidos muy fáciles de extender con una simple brocha.

Asegúrate de que toda la madera, incluyendo poros y betas, han quedado completamente tapadas. Es fácil de observar, ya que cuando seca, el tapa-poros blanquea, pero vuelve a adquirir un tono neutro cuando se aplica el barniz.

Posteriormente a aplicar el tapaporos, hay que pulir de nuevo. Utiliza también una lija muy fina, de 180 a 200 e incluso, para trabajos muy finos, abrasivo 400, aunque nunca mojes la lija. Quita todo polvo del tapaporos con una esponja húmeda. En esta primera lijada, quedarán sin cubrir los defectos de la madera, por lo que deberemos repetir el proceso de aplicación y lijado de tapaporos, aunque solamente en las zonas que lo necesiten.

Tras esto, podemos aplicar el barniz. Intentar hacerlo en una habitación o sala sin polvo ni insectos, ya que esas posibles contaminaciones son muy visibles y difíciles de eliminar. Para evitar, en lo posible, este tipo de problemas, te enumeramos una serie de consejos:

  • Escoje una habitación bien cerrada, donde nadie pueda entrar hasta tanto el barnizado no esté totalmente seco.

  • En esta habitación, asegúarte de que no haya insectos. Una vez aplicado el barniz, no trabajes en ello ni crees ningún tipo de polvo. Tampoco fumes. Cúbrete con un gorro y con ropa bastante ajustada.

  • Aplique el barniz con brochas planas de seda que no suelten pelo.

  • Moja completamente los pelos de la brocha en el bote de barniz y escurra el excedente sobre el borde de un recipiente vacío. Seguramente comprobará un líquido turbio con multitud de burbujas. No utilice este líquido; vuelva a mojar los pelos de la brocha, hasta su mitad, en el barniz disponible y barnice. Dé tres pasadas. Deje que seque.

  • Si el barnizado obtenido no le satisface, y no lo cree a punto para seguir con la capa siguiente, pula con una lija para agua, que en este caso si debe mojar. No pula o lije nunca la última capa. Tres capas ya dan un brillo suficiente